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lunes, 14 de noviembre de 2011

Monumento a Alfonso XII



El Monumento a Alfonso XII, es el monumento más grandioso del Parque del Retiro y el proyecto fue ganado en un concurso público por José Grasés Riera, que fue sustituido a su muerte, por Teodoro Anasagasti.








Dos grandes columnatas simétricas dan paso al basamento que sostiene la estatua ecuestre del monarca. Una escalinata baja hasta el embarcadero del estanque, donde se alojan cuatro leones y cuatro sirenas a ras del agua. Los motivos escultóricos del monumento central, representan a El Progreso, La Paz, La Patria y La Libertad. En la columnata y resto del conjunto, El Ejército, La Marina, Las Ciencias, La Agricultura, La Industria y Las Artes, junto con dos leones más en la parte más abierta de la columnata. Todo el monumento está construido en piedra y bronce.





La estatua del monarca es obra del escultor Mariano Benlliure y en el resto del monumento trabajaron una veintena de escultores más, entre los que podemos destacar a Mateo Inurria, Antonio Bofill, Lorenzo Coullaut, Pedro Estany o Francisco Escudero.









Fue la reina regente María Cristina, esposa del rey, la que mandó construir el nuevo monumento que se hizo por suscripción popular y tardó dos décadas en construirse.















jueves, 20 de enero de 2011

Fuente de la Fama




La Fuente de la Fama es una obra de Pedro de Ribera en estilo churrigueresco construida en el segundo tercio del siglo XVIII. Fue un encargo de Felipe V para adornar la Villa y mejorar los suministros de agua y hay que contar como anécdota que en el momento de su inauguración, se instaló un letrero a petición popular que decía: Deo volente, rege survente et populo contribuiente, se hizo esta fuente (Dios lo quiso, el rey lo mandó y el pueblo lo pagó). Esto fue debido a que se financió con una subida de impuestos.

La fuente fue colocada en la plaza de Antón Martín, después estuvo en el Parque del Oeste y en 1941 quedó en su emplazamiento actual, los jardines del Arquitecto Ribera (Plaza de Barceló) y justo detrás del antiguo Hospicio de San Fernando, también obra de Pedro de Ribera.

La fuente en su ubicación original de la plaza de Antón Martín
Fuente de esta foto: Urbanity



La fuente cuando estaba en el Parque del Oeste
fuente de esta foto: R. Pando



La fuente en su ubicación actual en los Jardines del Arquitecto Ribera







La fuente está construida en piedra berroqueña y los grupos escultóricos en piedra caliza de Colmenar de Oreja. La fuente consiste en un pilón en forma de trébol de cuatro hojas que contiene una estructura de piedra que en su parte inferior tiene cuatro delfines mitológicos sobre unos pequeños pedestales o bases que tienen un arco por el que circula el agua. La pilastra sigue ornamentada con hornacinas con floreros y escudos, y las esculturas de cuatro niños que sujetan cada uno una concha invertida.







Remata la fuente una Victoria alada que blande una trompeta. Esta figura muestra un insinuante movimiento, simbolizando que, a pesar del triunfo (ejemplificado por la trompeta), la fama no perdura.






Aunque he conocido durante toda mi vida la fuente en ese lugar, a mí no me convence el sitio elegido y la verdad es que me gustarían otros lugares de la ciudad para su ubicación. Cuantas veces habré trepado por ella cuando era pequeño...
Las fotos son actuales y reflejan el estado en que se encuentran sus alrededores. Imagino que una vez que acaben las obras de la zona, la fuente lucirá de otra manera. En ese momento, cuando los delfines vuelvan a expulsar sus chorros de agua y esté lleno el pilón, actualizaré las fotografías.

martes, 18 de enero de 2011

Monumento a Sor Juana Inés de la Cruz



En los jardines en la calle de Ferraz muy cerca del Templo de Debod, se encuentra desde 1981 el monumento a Sor Juana Inés de la Cruz, obra del escultor cántabro Enrique Fernández Criach, escultor que reside en México y que recibió el encargo de un grupo de mexicanos residentes en Madrid para la realización de este monumento que rinde homenaje a la escritora y dramaturga. El bronce fue fundido en Madrid por el escultor y fundidor José Luis Fernández.




Esta estatua es una réplica de la que tiene en la ciudad de México D.F. y fue donada por el Claustro Sor Juana Inés de la Cruz. Se encuentra en los jardines de la calle Ferraz colindantes al Parque del Oeste y consiste en una estatua de bronce que representa a la mística y poetisa vestida con los hábitos y un rosario, sentada en una silla y en posición de escribir. La estatua se encuentra sobre un pedestal de granito.





La estatua está aquí desde 1995, ya que antes se ubicaba frente a la Rosaleda en el mismo parque del Oeste. Viendo la expresión y el modelado nos daremos cuenta que tiene poco valor artístico y que más parece que lleva una máscara de carnaval que un rostro humano. La estatua se encuentra entre unos setos de un sitio tranquilo del parque que tampoco ayuda a su lucimiento.

viernes, 7 de enero de 2011

El monolito desubicado



En el post de ayer hablamos de un acontecimiento histórico para la ciudad de Madrid, recordando la Fuente para la inauguración del Canal de Isabel II, fuente que se instaló en la calle Ancha de San Bernardo para dicho evento. Hoy hablemos de algo que alguien instaló en otro lugar cercano, para recordarnos dicha inauguración.




Una especie de monolito de piedra que se asienta sobre una base de... granito?, se encuentra en la glorieta de Ruiz Jiménez, donde la calle de San Bernardo empieza a atravesar dicha glorieta. Esta piedra, monumento, monolito o lo que sea, recuerda la inauguración del Canal de Isabel II el 24 de junio de 1858, pero veamos un pequeño detalle.

El lugar exacto donde tuvo lugar la inauguración del Canal, fue más de cien metros calle abajo. No me gustaría pensar en ver una placa de "aquí se levantaba la iglesia del Salvador" en un edificio pegado a la Puerta del Sol, no, porque donde exactamente estuvo la iglesia fue a la altura de la Plaza de la Villa, y por eso la placa que recuerda el templo, se encuentra en la fachada del edificio que está donde estuvo la iglesia. Tampoco me gustaría ver una placa en el número 20 de la calle "X", recordando que el ilustre señor "Y", nació y vivió en él, si resulta que la realidad fue que vivió en el número 52. Entonces porqué tenemos esta piedra recordatoria tan lejos del lugar donde se inauguró el Canal?, tal vez no había sitio en donde debería estar?, tal vez había que poner algo en ese lugar donde está y le tocó a esta piedra?, o quizás el que la instaló, se creyó eso que he leído en tantos sitios, que la fuente con un chorro de 30 metros inaugurando el Canal de Isabel II en la ciudad de Madrid, estuvo en la glorieta de San Bernardo, actual de Ruiz Jiménez?. No señores... estuvo entre las iglesias de las Salesas Nuevas y la de Montserrat, ese es el lugar exacto.




Sea cual sea el motivo, lo cierto es que nadie se para a ver el insigne monumento, donde por no verse, no se ve ni lo que hay escrito, a no ser que te acerques a medio metro. Si ponen un monumento a algo, porqué no lo hacen a conciencia y se dejan de gastar granito en estas cutreces, que luego hará falta para las reformas actuales que acomete el Ayuntamiento y que tanto gustan a nuestro alcalde. Algún día investigaremos de quién es la Cantera de donde se saca tanto granito últimamente.


Vista del texto recordando el día de la inauguración de la Fuente




Ornamentos externos del monolito: Un escudo de Madrid




Y dos emblemas, el de la Comunidad de Madrid y el del Canal de Isabel II




Vista del monolito. De lejos parece un armario callejero de cables de la luz




En esta foto podemos ver la distancia que existe desde el monolito hasta el sitio exacto donde debería de haberse colocado. Podemos ver que separan unos cientos de metros los dos destinos, el verdadero, frente a la iglesia de Montserrat, y el desubicado, más cercano de donde estuvo el "Quemadero" de la Inquisición, del que también hablaremos algún día.





En estas fotos podemos ver la foto del evento y el lugar actual que concuerda exactamente con la primera foto, lugar donde debería de haberse puesto el monumento, piedra o monolito. Echo en falta una fuente de verdad, aunque cierto que poco sitio tendría para su ubicación. Siempre quedaría la acera, que es bastante ancha en ese lugar para que entre perfectamente una fuentecilla, placa o escultura. Menos mal que siempre nos quedará la Fuente original, que después de haber pasado por la Puerta del Sol y la glorieta de Cuatro Caminos, actualmente la podemos ver en la entrada de la Casa de Campo, muy cerca de Puente del Rey y frente a la Casa de los Vargas.


miércoles, 5 de enero de 2011

Fuente para la inauguración del Canal de Isabel II



24 de junio de 1858, la reina Isabel II, su marido y el Príncipe de Asturias, el futuro Alfonso XII, llegaron a la tribuna que se había colocado para la inauguración oficial del Canal de Isabel II, en la calle Ancha de San Bernardo, en el solar del Cuartel de Monteleón a la altura de la iglesia de Montserrat, y a las ocho y media de la tarde, la reina movió la palanca que hizo que surgiese un chorro de agua que, elevándose a 90 pies de altura superaba en altura a todas las casas del entorno. Era una fuente provisional concebida para asombrar a los madrileños y rubricar el acto de inauguración del Canal de Isabel II. Era el momento en que las aguas del Lozoya llegaban a Madrid. La fuente consistía en un extenso pero poco profundo pilón circular, adosado a otros dos más pequeños semicirculares. En el centro un surtidor con juegos de aguas, con el que se hacía alarde de la presión del canal del Lozoya, arrojaba un chorro de quince centímetros de diámetro y se elevaba a más de treinta metros de altura. Entre el público asistente se pudieron oír gritos de júbilo y se veían los sombreros al aire. La gente estaba admirada de poder contemplar como el agua subía hasta el cielo. Fue entonces cuando Posada Herrera le dijo a la reina "Señora, hemos tenido la suerte de ver un río poniéndose de pie". También estaba de incógnito entre el público, Bravo Murillo, verdadero precursor del proyecto, pero que no fue invitado a la ceremonia por motivos políticos del momento. También se dice que dijo: "¡Ya podemos lavarnos todos!".




Al día siguiente la Reina dio en el Palacio Real un banquete a los ingenieros e impuso la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, a Lucio del Valle, ingeniero de caminos y arquitecto que había sido nombrado director del Canal.
Esta fuente fue a parar dos años más tarde a la Puerta del Sol y solo funcionaba en algunas fechas señaladas y durante poco tiempo, pues, según Fernández de los Ríos, pasados cinco minutos "toda la plaza se convertía en pilón".









Luego el pilón se trasladó a la glorieta de Cuatro Caminos donde instalaron un nuevo ornamento interior para los chorros de agua, mientras que el surtidor original acabó en el estanque del Palacio de Cristal en el Retiro (o eso he creído siempre). Desde los años 50, el pilón se encuentra en la entrada a la Casa de Campo junto al Puente del Rey y frente a la Casa de los Vargas.






Pilón situado actualmente en la entrada a la Casa de Campo junto al Puente del Rey y frente a la Casa de los Vargas

martes, 9 de noviembre de 2010

La Virgen de la Almudena, patrona de Madrid



La imagen de la Virgen de la Almudena, es la patrona de Madrid y se encuentra en la catedral de Santa María la Real de la Almudena, en un retablo del siglo XV pintado por Juan de Borgoña, que compone un altar gótico, en el que en la parte inferior se encuentra la tumba de la Reina doña María de las Mercedes de Orleans, y en la parte superior se encuentra la talla del siglo XVI de la Virgen. El Altar de la Almudena se encuentra en un lateral del crucero de la catedral, al cual se accede por dos escaleras con barandilla de bronce.





Cuenta la leyenda que la trajo a España el Apóstol Santiago y por ser la única imagen que tenían en Madrid de la Madre de Dios, se veneró desde entonces como la patrona de la ciudad, llamándose "la Virgen de la Villa". Más tarde se levantó una pequeña iglesia en la Vega, cerca de la Cuesta de la Vega y de la fortaleza de almudayna, donde se siguió venerando esa imagen, conociéndose desde entonces como "Santa María de la Vega" y también como "Concepción Admirable". En el año 712, los madrileños escondieron la imagen dentro de un nicho en el muro de la muralla árabe ante la invasión que se aproximaba de los musulmanes. Años más tardes, en el 916, la iglesia de Santa María se convertiría en mezquita por los árabes. En 1083, Alfonso VI conquista Magerit y tras enterarse que los habitantes de la ciudad estaban buscando la imagen desaparecida, jura buscar la imagen de la Virgen escondida a su regreso, si conseguía conquistar Toledo. Mientras, ordena pintar una imagen para que se pudiera venerar en la iglesia de Santa María, la antigua mezquita que convirtió al cristianismo, en ausencia de la patrona, este cuadro que se pintó es el de la Virgen de la Flor de Lis, del siglo XIII y que se encuentra actualmente en la Cripta de la Catedral. Efectivamente, a su regreso de la conquista de Toledo, Alfonso VI estaba dispuesto a cumplir su promesa, pero por más empeño que puso y más recursos que gastó, no fue posible encontrar la imagen. Fue entonces cuando recurrió a la plegaria y convocó una gran procesión que junto al arzobispo de Toledo, él mismo encabezó. Acudió toda la nobleza, el clero, el mismísimo Cid Campeador, el ejército y el pueblo.


talla de la Virgen de la Almudena, del siglo XVI




Es 9 de Noviembre de 1085 y la procesión transcurre por la almudayna, el recinto amurallado de la fortaleza de Madrid, y al pasar por el nicho donde estaba escondida la imagen de la Virgen, cayeron unas piedras, apareciendo entonces la imagen de la Virgen con los dos cirios encendidos con los que fue tapiada hacía tantos siglos. La Virgen fue llevada a la cristianizada iglesia de Santa María y puesta en el Altar Mayor. Pero desde ese momento los madrileños la bautizaron con el nombre del sitio donde se descubrió de nuevo a la Virgen, la almudayna. Alfonso VI añade el título de realeza y desde ese momento hasta nuestros días, la iglesia sería Santa María la Real de la Almudena, donde se venerará a la patrona de Madrid. El mismo nombre que tiene hoy en día la actual.
Pero la imagen que se encontró escondida en el muro de la muralla, no es la que conocemos en la actualidad. La auténtica imagen que había traído el Apóstol Santiago, se quemó en algún momento del reinado de Enrique IV y se repuso con otra imagen en el siglo XVI, que es la que conocemos actualmente.

Hoy en día, se encuentra una imagen en piedra que recuerda el sitio donde apareció la Virgen de la Almudena escondida en la muralla, aunque ahora mismo, por las obras que se acometen para la construcción del Museo de las Colecciones Reales, la imagen está temporalmente entre unas rejas a uno de los lados de la entrada a la Cripta.






Aparte de la réplica exacta que se encuentra en el Altar Mayor de la Cripta, hay otras réplicas con otros tamaños en dos capillas de la Cripta y varias imágenes que se utilizan para ofrendas en la Plaza de la Catedral y para la procesión del día 9 de Noviembre, ya que la auténtica talla de la imagen no se saca en dicha procesión, para mantenerla a salvo. También es conocida como "La Morenita" por el tono oscuro que tiene la imagen por tratarse de madera de pino de Soria, color avellana, oscurecido por el tiempo.

Réplica de la Virgen que preside el altar mayor de la Cripta, obra de 1948



Realmente no sabemos nada de la verdadera historia de la talla, ya que el fervor cristiano, se las ingenia para que siempre las imágenes de las Vírgenes sean encontradas en cuevas, grutas y otros sitios. Pero lo que sabemos con exactitud después de los análisis científicos que ha tenido la imagen, es que data del siglo XVI y que anteriormente existió otra imagen que nunca más volvió a ver nadie y que según algunos, se quemó hace algunos siglos. También hay otras leyendas que implican el descubrimiento de la Virgen en la muralla con el Cid Campeador, que viniendo de Toledo con varios Caballeros, se encontró con un leproso que había caído en una zanja. Al ayudarle a salir de la zanja, el leproso se convirtió en una figura femenina que le comunicó que tomaría Madrid y que ganaría batallas hasta después de muerto. La mujer le dijo por donde tenía que entrar a Madrid para su conquista y luego desapareció. El Cid se dispuso a ir al sitio que le dijo la Virgen en su aparición, y allí fue donde después de caerse un trozo de muro en las viejas murallas, apareció la imagen de la Virgen y desde allí entraron a la ciudad, donde tomaron Magerit por sorpresa. Quién sabe, quizás algún día caigan unas piedras de algún muro y aparezca la verdadera imagen de la Almudena.

Más información en el artículo sobre la Cripta de la Catedral de la Almudena

lunes, 25 de octubre de 2010

Ruinas de San Isidoro: Románico en Madrid



Las ruinas de la ermita de San Isidoro se encuentran en el parque del Retiro de Madrid, y digo bien de Madrid, para que nadie se quede con la boca abierta, al ver románico puro en nuestra ciudad, porque haberlo... haylo.
Realmente se trata de la iglesia de San Pelayo, que se situaba a extramuros de la ciudad de Ávila, junto al río Adaja, donde se dividía el barrio judío y el moro.
Se trata de una iglesia románica, con una única nave cubierta con armadura de madera y con un ábside semicircular realizado en el siglo XI, aunque no se ha podido precisar la fecha exacta de su construcción. La construcción es de mampostería ordinaria mixta de piedra arenisca roja de Ávila.





En el año 1062, San Pelayo de Ávila, pasó a llamarse también, de San Isidoro, debido a que el cuerpo de este santo, descansó en ella cuando era trasladado desde Sevilla a León. Tras la desamortización de Mendizabal y ya en estado ruinoso, fueron adquiridas por don Emilio Rotondo de Nicolau, que las vendió al Estado español en 1884 (por un módico precio de 18.000 pesetas), y las trasladó, además, por su cuenta a los jardines del actual Museo Arqueológico hasta que, el 20 de Enero de 1896, las ruinas fueron cedidas al Ayuntamiento de Madrid, y el 9 de marzo de este mismo año, se emplazan en los jardines del Buen Retiro, después de desestimarse la ubicación en la Ciudad Universitaria. En 1999 se procedió a la restauración y consolidación de las ruinas, que forman parte del Patrimonio Histórico Artístico de Madrid.










Se componen de un paredón recto de mampostería de ladrillo visto con un arco de medio punto y otro circular con dos capiteles tallados. Uno de los paredones, conserva la puerta de la ermita, con tres arquivoltas planas de medio punto sobre columnas y jambas, mientras que el ábside, conserva dos ventanales con un vano arquivoltado cada una, y dos columnas entre las dos ventanas con capiteles adornados con motivos escultóricos adosados en la parte trasera del muro absidal.














Curiosa vista que entre los muros románicos y cipreses, emerja la Torre de Valencia



Hemos de comentar que su ubicación no es correcta, ya que los templos románicos tienen la cabecera hacia el este, mientras que esta la tiene hacia el sur.