miércoles, 3 de febrero de 2010

Fuente de Apolo (o de Las Cuatro Estaciones)



La Fuente de Apolo, es uno de los tres grupos escultóricos que Ventura Rodríguez proyectó para el Salón del Prado, reinando Carlos III. Entre Cibeles y Neptuno, las otras dos que cierran el trío, se encuentra esta magnífica fuente, que también es conocida por la Fuente de las Cuatro Estaciones.


vista de la fuente en 1866



Aprovecho ahora a poner este artículo, por encontrarnos en la época que los árboles no tienen hoja, porque la pobre y sufrida "Apolo", se encuentra siempre escondida entre las ramas de los árboles. Apolo no corrió tanta suerte como Cibeles y Neptuno, ya que estas dos últimas se encuentran cada una de ellas en medio de una plaza, donde se las puede admirar con toda su belleza. Apolo en cambio, se encuentra la mayoría del año escondida y resguardada entre ramas, de tal forma, que incluso para muchos madrileños, pasa totalmente desapercibida. Una lástima. Además y para colmo, aunque se la pudiera ver y cuando se la ve, como telón de fondo se encuentra un edificio que no deja lucir el pedestal del monumento, vamos... que está en el sitio más imposible de todas sus colegas.






Pedestal que aloja la escultura de las Cuatro Estaciones y Apolo




El escultor que empezó su construcción en 1780, fue Manuel Álvarez "el griego", que acabó el diseño de las figuras que representan las cuatro estaciones, mientras que la figura de Apolo, le tocó a Alfonso Giraldo de Bergáz en 1802. Un año después, la Fuente se inauguraba para la boda del príncipe heredero, Fernando, hijo de Carlos IV y futuro Fernando VII.

La fuente consta de dos pilones en forma de unas gafas, con un pedestal con escalinatas en medio, de donde cuelgan en dos de sus costados, 6 conchas, tres en cada lado, con la función de tazas y con diferentes tamaños, siendo de arriba a abajo, de menor a mayor. En los frontales del pedestal, dos mascarones que arrojan agua. A la altura de la cornisa del pedestal, sujetadas por estribos decorados, cuatro esculturas que representan las cuatro estaciones, (de ahí su otro nombre) entre medias de las esculturas unos escudos de armas de Madrid.


Dos de las Cuatro Estaciones y uno de los escudos




vista de la fuente desde el Paseo del Prado








Culminando el monumento, la figura de Apolo, con una lira en el brazo izquierdo y una especie de anfibio o dragón en su pie derecho.









7 comentarios:

J. J. Guerra Esetena dijo...

Como siempre, magníficas fotos!!! Llevas toda la razón con lo de su emplazamiento y el edificio que le ha tocado como telón de fondo... que desmerecen la belleza de la fuente. Saludos!!

Mercedes dijo...

Hola Bélok, no había pensado en lo que dices, quizá tengas razón, pero fíjate que a mí me gusta mucho esa fuente y en ese lugar, paso a menudo por ahí, poder llegar hasta ella, verla de cerca, oir el agua... algo que es casi imposible con la Cibeles y con Neptuno.

Bélok dijo...

Exacto J.J, el edificio de fondo es horrible y no le hace justicia.

Mercedes, efectivamente, luce mucho menos que las otras, pero sin embargo, llevas razón, esta se puede vivir de cerca.

Anónimo dijo...

Deberían buscarle otra ubicación. Es una de las fuentes más bonitas y desconocidas de Madrid ¡una pena!
Incluso paseando por el Prado pasa desapercibida totalmente si no se está atento.

Anónimo dijo...

Es preciosa!!! ese monumento me encanta es muy linda os aconsejo que la mireis frente a frente es muy linda un besoa todos...

Anónimo dijo...

Estoy con vosotros en casi todos los comentarios, pero, no creo que deban buscarle otra ubicación, más bien creo que lo adecuado sería volver a darle su función tanto estética, como simbólica, puesto que fue el punto de perspectiva de todo el Salón del Prado y no por casualidad. La diosa de la Tierra y el dios del Mar nos dirigían hacia él como punto clave de todo el simbolismo, también como protector de las Ciencias y con su doble faceta, tanto positiva como negativa.

Creo que no se le da la importancia que tiene, entre otras cosas, porque está realizado para ser visto, sobre todo, de frente, con una visión bidimensional y eso no se llevaba ni en el mango de los paragüas cuando se inauguró. Por el contrario, sus compañeros son exentas y su perímetro de visión es mucho mayor, lo que ha facilitado que se les de más notoriedad.

.....claro, que todo esto es una simple opinión.

Luis RV dijo...

Hola! soy un enamorado de Madrid y hoy estaba indagando por internet y he encontrado este maravilloso blog. No os dais cuenta de una cuestión?? creo que no habrá en Europa ciudad con farolas más horrendas que Madrid. Y no me refiero a las fernandinas o a las de forja, no. Me refiero a esas infamias que son como farolas de autopistas de los años 60 y que inundan toda la capital: desde la plaza de Cibeles al lateral del Casón del Buen Retiro; desde Santa Bárbara a Neptuno. No se puede hacer nada? son horrores que afean una de las ciudades más hermosas del mundo. La farolas del XIX y del XX hasta los años 40 sin o eran mil veces más estéticas que esas horrendas luminarias con curba superior y farola fea que lo inundan todo. Deberíamos hacer campaña para eliminarlas. Gracias por todo.

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