jueves, 2 de febrero de 2012

La Mona Lisa del Prado



Una copia del famoso cuadro de Leonardo Da Vinci, La Gioconda, se encuentra desde 1666 en España, sabiendo de ella por primera vez por los datos de la colección Real del Alcázar de Madrid. Una reciente restauración e investigación que se ha llevado a cabo en el Museo del Prado, ha revelado que nuestra Mona Lisa madrileña particular, no es una copia cualquiera, ya que se trata de una copia realizada al mismo tiempo y en el mismo lugar que la original, es decir, se pintaron a la vez, ya que se ha demostrado que muchos detalles que se modificaron en el momento de pintarla, se realizaron también en este cuadro. Lo que no sabemos es porqué se descubre ahora, cinco siglos después de que se realizara. Ha sido ahora cuando al quitar el fondo negro que cubría el fondo, se ha descubierto el mismo paisaje toscano que se encuentra en el original, e incluso en esta versión, podemos ver a la Mona Lisa con cejas y un perfecto encaje en el escote del vestido y pliegues de la ropa que no se puede apreciar en el que pintó el maestro. ¿Pero quién pintaría de negro todo el fondo ocultando el paisaje y sus colores, y porqué?, es algo que no sabremos nunca, pero que seguramente fue en el siglo XVIII.

Es difícil asegurar quién es el autor de esta réplica de la Gioconda, pero puede tratarse de Francesco Melzi, uno de los discípulos de Leonardo o de Andrea Salai, que llegó a ser amante del maestro. Lo que nunca sabremos es como el gran Leonardo permitió que alguien fuera copiando una obra a la misma vez que él lo pintaba. No quiero pecar de chaquetero, pero creo que me gusta esta copia más que el original, con esa cara tan dulce y mucho más joven que la que nos ofrece el cuadro del Louvre, o será porque esta copia estará en Madrid después de que vuelva del Louvre. Allí estará al lado de la famosa Gioconda, la que un día pintara Leonardo da Vinci, mientras que junto a ella se iba perfilando la Gioconda madrileña. Cinco siglos después, los dos cuadros volverán a estar juntos y pronto tendremos de vuelta a nuestra Mona Lisa del Prado en Madrid.

13 comentarios:

J. J. Guerra Esetena dijo...

Y otro detalle, nuestra Mona Lisa tiene cejas, la de Leonardo, no... Desde luego, lo del Museo del Prado, es fascinante. Cada vez que restauran algo, se descubren hallazgos maravillosos. Y éste es uno de ellos: recuerdo cómo era el cuadro con el fondo negro y el vuelco que ha dado tras su restauración. Increíble!!

antonioiraizoz dijo...

Los depósitos del Prado deben ser como un pozo sin fondo y una fuente inagotable de información. Podemos estar orgullosos de esta Gioconda madrileña aunque me gusta más su hermana mayor, la que posee el sfumato de Leonardo.
Un abrazo.

Manuel Romo dijo...

Como dice Antonio, los depósitos del Prado son un pozo que parece no tener fondo y los que lo custodian una fuente con escaso interés. ¿Han tenido que pasar casi cuatrocientos años para llegar a esta conclusión?
Ya ocurrió con la polémica limpieza de El caballero de la mano en el pecho, todo el tenebrismo de El Greco me lo echaron abajo.
Se van averiguando cosas, pero me rompen todos los esquemas.

Bélok dijo...

Jesús, yo estoy seguro que la de Leonardo también tiene cejas, pero el amarillento del transcurso de los años ha hecho que se haga casi imperceptible al igual que las pestañas, no dejan de ser trazos más finos que se han difuminado con el paso del tiempo. Es posible que alguien diera ese barníz negro al fondo para borrar el paisaje tal ve por moda en el año en que se oscureció, o tal vez para ocultar el paisaje y diferenciarla de la auténtica, aunque esto no se sostiene si miramos tantas otras copias que existen. La verdad es que llevas razón en que ha quedado increíble.

Bélok dijo...

Antonio, ese pozo sin fondo del PRado debe ser todo un tesoro oculto a nuestros ojos, aunque este cuadro en concreto estaba expuesto al lado de otros flamencos, creo. Otro error, ya que nuestra Gioconda está sobre madera de nogal y no de roble como se creía, que es como pintaban los flamencos. También estoy contigo en lo del Gredo, vaya cambio que dió el Caballero.

Bélok dijo...

Por cierto, a mí también me gusta más realmente la de Leonardo, pero no digais que es una pintura preciosa la que han dejado impecable y además... mucho mejor conservada.

Anónimo dijo...

Lo malo de los grandes cuadros es que todos nos fijamos en la firma,si valoráramos el contenido nos llevaríamos grandes sorpresas.
Un saludo de G.M.P.

el osorio dijo...

La verdad es que la echaba de menos. De pequeño siempre me fijaba en ella cuando iba al Museo del Prado. Llevaba ya bastante tiempo retirada.

Bélok dijo...

Que razón llevas con lo de que nos fijamos mucho en la firma. Que se lo digan a Van Gogh cuando sus cuadros no valían nada estando en vida. La verdad es que como se decide y quién, que algo tiene valor?

Bélok dijo...

Osorio, con tu frase no me queda claro si ibas al Museo del Prado cuando eras pequeño o si sigues ahora de mayor... jejeje

Milio'i Sebastián dijo...

Es lugar común y fácil la crítica a la labor de restauración sin conocimientos técnicos. R. Alonso, restaurador de pintura (experto en el Greco) ha sido condecorado con el premio nacional de restauración en 2011. Cuando se le quitó la grasa y el humo de las velas a la Capilla Sixtina también se escuchaba la misma cantinela. En cambio !No he oído a nadie quejarse por una restauración recreadora e invasiva como la de Violet Le Duc con Notre Dame!

A.Pardiñas dijo...

Dicen que puede ser de Yañez de la Almedina. Pero no hay cuadros de Yañez en el Prado que sean a la vez de la Colección Real. La incorporación de las pinturas de Yañez es prácticamente de principios de siglo XX y muy posterior al inventario hecho en el Alcázar, por lo que parece que no van por ahí los tiros.
En cuanto a su calidad, yo la considero exquisita y totalmente acorde con las maneras de la pintura florentina contemporánea, mucho más que la Gioconda del Louvre con esa oscuridad más propia de la escuela veneciana ( tiziano o tintoretto) que de la florentina. Es por eso quizás por lo que es considerada la de Louvre...

Por otro lado me extraña que publiciten a la dama del armiño o la belle ferroniere como pinturas autógrafas de Leonardo cuando en ellas no hay ni rastro de "sfumatto" y en cambio con la Gioconda del Prado no sean tan "audaces"...
Incluso en La virgen de las rocas es difícil percibir el efecto de "sfumatto" al menos de una forma tan evidente a como aparece en la Gioconda.
Quiero decir. ¿ Pudo ser la del Prado una versión anterior? pues en el asunto de atribuciones y desatribuciones no parecen tenerlo muy claro los expertos...

Cultural dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que esta Mona Lisa tiene una cara mucho más dulce.

Pero viendo los cuadros uno al lado del otro he de reconocer que no tiene el aura de misterio que rodea a la Mona Lisa original. Quizás sea simplemente el hecho de las cejas. No lo sé.

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