miércoles, 29 de febrero de 2012

Iglesia del convento de las Comendadoras



La iglesia de Santiago el Mayor pertenece al convento de religiosas de la Orden Militar de Santiago, que fue fundando por Felipe IV en 1584 en unas casas que había dejado para tal efecto, el Caballero de la Orden de Santiago y Presidente del Consejo de las Órdenes Militares, don Ínigo Zapata de Cárdenas y su mujer doña Isabel de Avellaneda, pero no fue hasta 1650 cuando se trasladaron unas religiosas desde el convento de Santa Cruz de Valladolid al inmueble, y diecisiete años más tarde comenzarían las obras de la iglesia. Ya había muerto Felipe IV y fue por mandato de su viuda, Mariana de Austria, cuando se empezó a construir el edificio en 1667 bajo el proyecto de los arquitectos Manuel y José del Olmo.





La iglesia tiene planta de cruz griega con los extremos en forma de semicírculo, destacando en el centro una hermosa cúpula con tambor sobre pechinas. La fachada tiene un pórtico de entrada que está formada por tres arcos de medio punto, al estilo de la iglesia del convento de la Encarnación, flanqueado por dos torres con chapiteles. En la parte superior, por encima de las ventanas y entre las dos torres, se encuentra una hornacina con una escultura de Santiago Matamoros.














El interior del templo se encuentra actualmente en obras y no vamos a describir su contenido hasta que acabe la restauración que se está ejecutando en la actualidad. Sí diremos que en el altar mayor se encontrará un cuadro que representa a Santiago Matamoros en la batalla de Clavijo, realizado por Lucas Jordán, y que ha sido recientemente restaurado, al igual que muchas de las estancias del convento.










Santiago Apóstol en la batalla de Clavijo, de Lucas Jordán





Aspecto actual del interior del templo mientras se realizan las obras de restauración.




Aspecto actual de la cúpula mientras se realizan las obras de restauración




En 1745 por encargo de otro rey, Fernando VI, se construye la Sacristía de los Caballeros, la capilla de la Fuente, el transparente, el tránsito y locutorio del convento, el patio y otras capillas, realizadas por el arquitecto Francisco de Moradillo. Con esta intervención se resuelve en planta la distribución de las dependencias contiguas a la iglesia, adecuándolas a las necesidades de la liturgia propia de la Orden de Santiago y creando los deambulatorios requeridos por el ceremonial, cuya resolución no estaba contemplada en el proyecto original de los hermanos del Olmo.


Sacristía de los Caballeros



Pero dejemos la sacristía, a la que dedicaremos nuestro próximo artículo en este blog, y sigamos con el convento.






En 1774, por mandato en ésta ocasión del rey Carlos III, se inician las obras de construcción del resto del convento, que hasta ese momento no dejaba de ser un conjunto de casas alrededor de la iglesia. Fue el arquitecto Francisco Sabatini el que da el aspecto actual que conocemos, unificando toda la manzana que ocupa el convento.


vista de todo el conjunto del convento de las Comendadoras




Vista del convento desde la plaza de las Comendadoras




vista del convento desde la calle de Montserrat, esquina con la calle Quiñones




vista del convento desde la calle del Acuerdo




Comparativa de antes de las obras y en la actualidad, donde podemos ver ya la cúpula restaurada








Vista de la cúpula desde la plaza de las Comendadoras antes de las obras y en la actualidad






Volveré a actualizar este artículo cuando acaben las obras de rehabilitación y analizaremos el contenido del interior del templo como es costumbre en este blog.


Artículo relacionado:

La cúpula de las Comendadoras resplandece de nuevo

4 comentarios:

Manuel Romo dijo...

Magnífico artículo complemento del anterior y por lo que veo de siguientes. ¡Tienes una mano para esto de los templos...!
Espero que con el tiempo la cúpula adquiera otro tono menos relumbrón y su cubierta, de zinc supongo, coja un tonillo más oxidado. Ahora, con sol, parece una cúpula ortodoxa rusa, como la de Uspenski-Sobor, pero en plateado.

Bélok dijo...

A eso ayuda la lluvia, pero como no ha caído ni una gota, ahí sigue tan resplandeciente. Pero durará poco ese destello...

J. J. Guerra Esetena dijo...

Bienvenido el resplandor!!! Es uno de los procesos de restauración con mejor pinta de los últimos tiempos. Esperamos ansiosos tus actualizaciones, Bélok (que además creo que te pilla cerca).

Un abrazo, Jesús

Jose Manuel Mayorga dijo...

¿Cuándo se abrirá de nuevo?
Jose Manuel

Publicar un comentario en la entrada