jueves, 11 de noviembre de 2010

Palacio de Adanero



El palacio de los condes de Adanero es un opulento palacio levantado a primeros de siglo en las cercanías de lo que fue la puerta de Santa Bárbara en lo que hoy es la glorieta de Alonso Martínez. Su fachada se encuentra en la calle de Santa Engracia y ocupó el terreno de la antigua Fábrica de Tapices que fundó Felipe V en 1720 sobre un caserón que se conocía como la Casa del Abreviador que había sido un almacén de pólvora.

Fue después del derribo de la Fábrica de Tapices cuando se construyó este palacete nobiliario de primeros del siglo XX entre 1911 y 1913 por el arquitecto Mariano Carderera sobre un proyecto de Joaquín Saldaña.




La colección de pinturas de los Adanero, fue una de las colecciones privadas más importantes, resultante de la herencia recibida por Gonzalo de Ulloa y Calderón, conde de Adanero, que dejó todo tras su muerte por la caída de un caballo, a su viuda Doña Josefa y sus cuatro hijos, incluyendo unas preciosas y excepcionales lámparas de cristal de La Granja y de Bohemia.

Este palacio fue durante la Guerra Civil, almacén de objetos valiosos requisados. En este edificio dicen que instaló su despacho, Dolores Ibárruri.




Tras un arrendamiento que firmó la condesa viuda de Adanero con el Sindicato Nacional del Metal en 1940, la condesa vendió el palacio al Instituto Nacional de Administración Pública, que en 1959 derribó su pabellón trasero, las caballerizas y las cocheras, levantando un nuevo edificio anexo destinado a la Administración. Actualmente el palacio es la sede del Ministerio de Política Territorial.

4 comentarios:

Adal dijo...

Buenos recuerdos me trae este Palacio del que sin embargo desconocía su nombre a pesar de haber estado relacionado con él.
Mi padre trabajó en ese Palacio cuando acogía el Instituto de Estudios de Administración Local (IEAL) hace ya 30 años.
Además en la misma época estudié en el Colegio Luz Casanova que estaba frente a él en la calle José Marañón, alguna que otra vez he saltado sus verjas a por algún balón.
Estando trabajando en él alguna vez entré pero sólo a su oficina en la última planta, así que no recuerdo nada que tuviera aspecto de palacio, salvo el hecho de que la oficina fuera una habitación enorme con un techo bien alto y suelos de tarima.

Anónimo dijo...

Estás haciendo una labor de gran mérito en difundir estos datos sobre la historia de nuestro Madrid. Lamento una vez más la estupidez de la Administración de turno al derribar las cocheras y cargarse una parte del jardín para hacer una ampliación cutre y digna de ser derruida lo antes posible. Insisto en que habría que presionar para derribar muchas de esas chapuzas y librar a Madrid de esos muñones que tanto la afean. Y sigue siendo una ciudad muy bonita, así que imagina si lográramos derribar el centro Colón o la Torre de Valencia...

Anónimo dijo...

Es un palacio precioso de los más bonitos de Madrid y desconocido por los madrileños. A mí me contaba un señor en los años cincuenta que él lo había visto construir porque vivía cerca. Tirar las caballerizas para hacer una especie de residencia aneja al instituto ha sido un gran error. La información que dais de estupenda.

jomito dijo...

Tuve la gran satisfacción de ser becario del INSTITUTO de ADMINISTRACIÓN LOCAL, y era para Mí como SURAMERICANO, un gran deleite estar en ese PRECIOSO RECINTO ARQUITECTÓNICO.....especialmente su BIBLIOTECA....¡¡¡¡¡

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