miércoles, 19 de mayo de 2010

Monumento a Cervantes



El monumento a Cervantes se encuentra en lo que fue el antiguo Prado de Leganitos y donde estuvo el Convento de gilitos que dio paso al Cuartel de San Gil. Hoy en día está en esos terrenos la Plaza de España de Madrid, de la que hablaremos largo y tendido en un futuro artículo sobre la plaza.
Al llegar el 300 aniversario de la muerte del escritor, un año antes, en 1915, se convocó un concurso para conmemorar dicha fecha con un gran monumento que levantó gran interés y que sería pagado por suscripción popular entre todos los países de habla hispana. La exposición de los cincuenta y tres bocetos que se presentaron, quedó instalada en el Palacio de Cristal del parque del Retiro, exposición que se inauguró con la asistencia de los reyes.
El 15 de Octubre de ese mismo año, quedaron los tres finalistas del concurso, donde después de una gran disputa entre los académicos y los de Bellas Artes, salió ganador el proyecto del arquitecto Rafaél Martínez Zapatero y el escultor Lorenzo Coullaut-Valera. Pero no fue hasta 1928 cuando se empezó a construir el monumento, con la colaboración del arquitecto Pedro Muguruza, que cambió el estilo plateresco del conjunto por otro mucho más austero y sobrio de acuerdo con la época.

Proyecto ganador de Rafaél Martínez Zapatero y Lorenzo Coullaut-Valera



Muguruza dejó el conjunto desornamentado, suprimiendo la balaustrada que lo debía rodear y hoy en día todavía el conjunto se encuentra inacabado, ya que tampoco se llegó a construir la Victoria Alada que debería de haber coronado todo el monumento.




fotografía de 1920 cuando la estatua de Don Quijote y Sancho se encontraba muy separada del monumento



El monumento que tiene un estanque delante, está construido en piedra y bronce y pasamos a describirlo.





Sobre un alto pedestal que tiene grabado en rojo y azul la Cruz de Malta, se encuentra la figura sentada del Príncipe de los Ingenios, don Miguel de Cervantes, auténtico puesto de honor de todo el monumento.

escultura de la figura sentada de Cervantes encima de un gran pedestal



Sin embargo, otro grupo escultórico, en este caso en bronce y que se encuentra separado de todo el grupo, la de el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza, es la que acapara más curiosidad y fotografías de los visitantes. A lo largo de los años ha pasado a ser, la auténtica protagonista de todo el monumento.

Don Quijote con Rocinante y Sancho Panza con el burro, asno o "Rucio".Podemos ver también la Cruz de Malta grabada en el pedestal donde se encuentra la figura de Cervantes



vista del conjunto escultórico de Don Quijote y Sancho, separado del monumento






Don Quijote y Rocinante



Sancho Panza con su burro









Estatua de Don Quijote y Sancho



Al estar separada del resto del conjunto, provoca el efecto de avanzar con respecto al resto


A los lados se encuentran las estatuas en piedra de las dos Dulcineas: Dulcinea del Toboso y Aldonza Lorenzo, que junto a los grupos escultóricos de ambos lados, representando novelas del escritor, Rinconete y Cortadillo y La Gitanilla, fueron instaladas en los años cincuenta por Federico Coullaut-Valera, hijo del escultor del resto del monumento.

Escultura de Aldonza Lorenzo



Grupo escultórico de Federico Coullaut-Valera que representa a Rinconete y Cortadillo



grupo escultórico de "La Gitanilla"


En la cara contraria, la noroeste, se encuentra una escultura a la Alegoría de la Literatura, que corona una fuente monumental, flanqueada por otras dos esculturas que representan al Misticismo y al Valor Militar



Monumento visto desde su cara noroeste





Alegoría de la Literatura



Esculturas que representan al Misticismo y al Valor Militar en la fuente monumental



Conjunto escultórico encima de la fuente monumental




Escultura que representa al Valor Militar




El monumento está coronado por un grupo escultórico que representa a los cinco continentes, que sujetan una bola del mundo. Justo encima de esta bola, debería de haber una Victoria Alada que nunca se llegó a instalar.

grupo escultórico de "Los cinco Continentes" que corona el monumento




vista del monumento y el estanque




vista nocturna del monumento a Cervantes en la Plaza de España

martes, 18 de mayo de 2010

Trivial Madrid 12







SOLUCIONADO:





Muy bien Samantha, has sido muy explícita y tu contestación es perfecta


J.J. Guerra Esetena = 22
Samantha = 22
Antonioiraizoz = 8
Luisso = 5
Mercedes = 3

lunes, 17 de mayo de 2010

Fuegos artificiales de San Isidro en la Gran Vía



En el artículo anterior sobre la alfombra azul en la Gran Vía el día de San Isidro, os puse un pequeño vídeo con el final de los fuegos artificiales. Ahora os pongo el vídeo del castillo de los fuegos entero. (Aunque sigue siendo igual de pobre por muy entero que lo ponga, y es que ya se sabe... la crisis)

domingo, 16 de mayo de 2010

Fiestas de San Isidro en la Gran Vía



Pocas veces se puede ver la Gran Vía como ayer. A excepción de la Noche en Blanco y el día del Orgullo Gay, en pocas ocasiones podemos caminar por una Gran Vía sin tráfico y como si se tratara de un paseo en el Retiro. Ayer fue uno de esos días privilegiados en que los madrileños pudieron caminar y pasear, eso sí... muy apretaditos, por esta calle de Madrid que ya tiene cien años.

Una gran alfombra azul se extendía desde la Plaza de España hasta la esquina en que muere con Alcalá. Es decir, toda la Gran Vía, sus 1.400 metros de longitud, se encontraba totalmente teñida de azul y por esa alfombra desfilaron más de un millón de madrileños y esa cifra la digo yo, sin seguir el consejo de los 40.000 que dio el Ayuntamiento o los 200.000 que dieron otras fuentes. Solo hay que ver las fotos que os traigo, multiplicar 1.400 metros que tiene por el ancho y a eso sumarle los que se encontraban en Plaza de España y en las cientos de calles aledañas, y por si fuera poco, no olvidar que la gente caminaba para arriba y para abajo, es decir, que la gente se iba renovando, con lo cual, la cifra total que podemos obtener es desorbitada y para nada parecida a las fuentes oficiales. Con razón estamos metidos en la crisis que estamos, si los gobernantes hacen las cuentas así...

Desde luego que ayer tuvimos imágenes inolvidables, imágenes para la historia de esta calle y para el recuerdo de todos los madrileños. Era increíble observar desde Plaza de España la Gran Vía, desde las alturas y desde cualquier posición. Me costó sudor y lágrimas atravesar la Red de San Luis, donde era casi imposible ir de un lado para otro. Pero solo por ver lo que estaban viendo mis ojos, mereció la pena.












En la Plaza de Callao se encontraba la tarta de cumpleaños de nuestra calle, 100 años. Todos los asistentes pudieron entonar el cumpleaños feliz en multitud de ocasiones y desde este escenario se pudo ver la coreografía de una canción de moda que, vista desde las alturas como yo lo pude ver, os aseguro que Madrid es un auténtico desastre en esto de bailar al unísono si no se trata de chotís y pasodoble en las Vistillas.




Como una imagen vale más que mil palabras, veamos distintos tramos de la Gran Vía y contemos a la gente virtualmente, solo así podremos hacernos una idea del número de personas que ayer pasearon por esa alfombra azul. Por cierto... un diez para Movistar por esa moqueta a la que no vi ni una sola quemadura, ni roto e incluso a últimas horas del día, quitando las cáscaras de pipas o papeles, no se le notaba el polvo ni la suciedad, fue increíble, pude tirarme en el suelo a descansar sin mancharme el vaquero siquiera. Nunca había estado tirado en la Gran Vía con las vistas de la Torre de Madrid al fondo sin que me atropellara un coche.














Escenario en Plaza de España donde pude ver y oír a los cantantes de Tam Tam Go, La Unión, Nacha Pop, Mercedes Ferrer y Golpes Bajos







Desde ese lugar del escenario, las vistas hasta Callao eran inolvidables e irrepetibles.





Una vez entrada la medianoche y acabados los conciertos, la Gran Vía se convirtió en la verdadera Pradera de San Isidro del siglo XXI.
Si Goya hubiera estado vivo, desde luego que algún cuadro de esta nueva Pradera habría pintado







Para terminar la noche, un castillo de fuegos artificiales muy pobre, ya que los colores y grandes florituras brillaron por su ausencia, aunque por la crisis es perdonable, llenaron el cielo de la Gran Vía, eran las 12'30 de la noche, atrás quedaron aquellas fiestas de San Isidro en las que a las cinco de la mañana seguíamos bailando, pero eso fueron otros tiempos cuando "La Movida" reinaba en la capital y la noche era el centro de reunión de la gente.