
El Cubo de Moneo es la ampliación del Museo del Prado, con el que conecta de forma subterránea. El claustro de los Jerónimos fue desmontado piedra a piedra y se llevó a las afueras de la ciudad para su limpieza, mientras que se excavó el solar para un gran hall que uniría el edificio de Villanueva con el nuevo edificio, que taparía el cuadrado que forma el claustro, de ahí su forma de Cubo. El proyecto de Rafaél Moneo fue el elegido para la ampliación de la pinacoteca y se cubre las fachadas con ladrillo rojo. Este proyecto ha tenido duras críticas y no ha sido muy bien aceptado entre los ciudadanos. Un lucernario interior conecta la zona del claustro con los pisos subterráneos donde se alojan diversas salas de exposición, atención al visitante, tiendas y una cafetería. Sin duda alguna, lo mejor del edificio son las puertas de bronce de Cristina Iglesias. Estas puertas consisten en seis elementos, dos de ellos fijos y cuatro móviles que pesan en total 22.000 kilogramos.

Detalle de las puertas de Cristina Iglesias



6 comentarios:
¡Menudo marmotreto!No habia tenido ocasión de verlo,porque llevo muchos años fuera de Madrid,pero no podian haber hecho otra cosa más de acuerdo con el entorno,me pregunto.
Para tí muchas gracias por la información,aunque sea infernal.
Precisamente, esta tarde, he paseado por esa zona y me he fijado un poco mas en el edificio.
Tampoco me hace mucha gracia, en semejante entorno.
De acuerdo, en que lo mejor es la puerta, a la que creo, no le hace justicia ninguna foto ( y me refiero a todas las fotos que he visto publicadas). Hay que verla, y tocarla.
Un beso.
Soy uno de los ciudadanos descontentos con el "pegote Moneo". Ahí han tenido que funcionar influencias para dejar levantar ese bloque junto Jerónimos, Prado, Botánico, RAE, Casón, etc. ¡Realmente cabreado!
Salud Bélok!
Efectivamente el Cubo no tuvo mucha aceptación entre los madrileños. Ya podían haber construido algo más acorde a las edificaciones que tiene al lado. Los Jerónimos, el Prado, la Academia, el Casón, el Salón de Reinos, el Ritz, Vamos... que no pega ni con cola con ninguno de ellos.
Si lo miras sin fijarte mucho parece un garaje. La verdad es que es muchísimo mejor por dentro que por fuera.
Carlos
Claro que es mejor por dentro, es que de no existir nada a lo que hay, siempre es mejor. Pero también es cierto que la imagen exterior es lamentable. Yo desde luego me pongo malo cada vez que lo veo.
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